miércoles, abril 27, 2005

Gira, corazón

Viento del Sur,
moreno, ardiente,
llegas sobre mi carne,
trayéndome semilla
de brillantes
miradas, empapado
de azahares.

Pones roja la luna
y sollozantes
los álamos cautivos, pero vienes
¡demasiado tarde!
¡Ya he enrollado la noche de mi cuento
en el estante!

Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón.

Aire del Norte,
¡oso blanco del viento!
Llegas sobre mi carne
tembloroso de auroras
boreales,
con tu capa de espectros
capitanes,
y riyéndote a gritos
del Dante.
¡Oh pulidor de estrellas!
Pero vienes
demasiado tarde.
Mi almario está musgoso
y he perdido la llave.

Sin ningún viento,
¡hazme caso!,
gira, corazón;
gira, corazón.

Brisas, gnomos y vientos
de ninguna parte.
Mosquitos de la rosa
de pétalos pirámides.
Alisios destetados
entre los rudos árboles,
flautas en la tormenta,
¡dejadme!
Tiene recias cadenas
mi recuerdo,
y está cautiva el ave
que dibuja con trinos
la tarde.

Las cosas que se van no vuelven nunca,
todo el mundo lo sabe,
y entre el claro gentío de los vientos
es inútil quejarse.
¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
¡Es inútil quejarse!

Sin ningún viento.
¡hazme caso!
gira, corazón;
gira, corazón.

        Veleta ,
Federico García Lorca (de Libro de Poemas)

3 Comments:

Blogger Roger said...

Hasta lo que a primera vista no parece copiado, acá lo es. Incluso lo que verdaderamente no copio, lo estoy sacando de algún otro lugar, falseando sin saberlo.

Y me debes tu mail.

9:43 p. m.  
Blogger Kairel said...

ese puema fue too much...

12:01 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Somos ladrones constantes de los demás, de nosotros, de nuestras influencias... Todo está inventado, dicen. La meta de cada uno en esta vida debería ser irse a la tumba con la seguridad de hacer o escribir algo que nadie haya hecho antes.

Con eso deberíamos estar hechos.

12:33 a. m.  

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